Sin cuota mensual: el panel va incluido de por vida.

Reviews NFC

Cómo funciona

Del pedido al primer escaneo

Cinco pasos, y ninguno te obliga a saber de tecnología. Tú eliges el cartel, nosotros lo grabamos con tu ficha de Google y te lo llevamos a mano. Lo pones en la barra y ya está funcionando.

El cartel se paga una vez. La página que ve tu cliente y el panel donde miras los escaneos van incluidos y siguen ahí mientras el cartel exista.

Mano acercando un teléfono a un datáfono para pagar sin contacto
El mismo gesto que ya hace tu cliente para pagar. Aquí no se cobra nada: se le abre tu página de reseñas.

Antes de nada

Qué es eso del NFC

Es lo mismo que hace tu cliente cuando paga acercando la tarjeta o el móvil al datáfono: dos aparatos que se entienden cuando están a menos de cuatro dedos de distancia. Aquí, en vez de pagar, se abre una página en su móvil.

No hay que instalar nada, ni emparejar nada, ni tocar ningún botón. El cliente acerca el móvil al cartel y en la pantalla le aparece un aviso. Lo pulsa y ya está en la página con tu nombre y el botón para dejarte la reseña.

Sin pilas

El chip se alimenta del propio móvil que lo lee. No se descarga ni se apaga.

Sin datos del cliente

El cartel no lee nada del móvil. Sólo le manda una dirección de internet.

Sin app

Se abre en el navegador que ya trae el móvil de fábrica.

Paso a paso

Lo que pasa desde que pides hasta que suena el primer escaneo

  1. Paso 1

    Eliges el cartel y lo pides

    Hay formatos para barra, para mostrador y para pared. Cambia el tamaño y el material, pero por dentro todos llevan el mismo chip y funcionan igual.

    • Pagas con tarjeta en la propia web, por Stripe. Nosotros no vemos tu tarjeta.
    • Es un pago único: el panel, la página del cliente y el soporte van dentro del precio.
    • En el correo de confirmación te llegan el código y el PIN de cada cartel.
    • Si no sabes cuántos necesitas, escríbenos y lo miramos con tu caso delante.
  2. Paso 2

    Lo grabamos y lo probamos

    Cada cartel sale de aquí con una dirección corta grabada en el chip y con el mismo código impreso en QR. Antes de meterlo en la caja lo acercamos a un móvil y comprobamos que abre.

    • La dirección del chip apunta a tu página, no directamente a Google.
    • Así puedes cambiar a qué ficha lleva sin tocar el cartel ni volver a comprarlo.
    • Si algún día cambias de local o de nombre, se cambia desde el panel.
  3. Paso 3

    Te lo llevamos nosotros

    En Madrid, en mano, en 24 o 48 horas laborables desde que el pago queda confirmado. Eliges franja de mañana o de tarde y te avisamos antes de salir.

    • Nada de agencias ni de puntos de recogida: va uno de nosotros.
    • Si el cartel viniera mal, te lo cambiamos en el momento.
    • Fuera de Madrid todavía no llegamos. Escríbenos y lo estudiamos.
    Cómo es la entrega en Madrid
  4. Paso 4

    Lo activas en dos minutos

    Entras en la página de activación, escribes el código del cartel y el PIN que venía en el correo, pegas el enlace de tu ficha de Google y listo. Desde ese momento el cartel ya lleva a tu negocio.

    • Se hace desde el móvil, de pie, detrás de la barra.
    • El PIN es la llave del cartel: no se lo des a nadie que no seas tú.
    • Al terminar te creas la contraseña del panel y ya puedes ver tus datos.
  5. Paso 5

    El cliente acerca el móvil y deja la reseña

    Se abre una página con tu nombre, tu logo y cinco estrellas. El cliente pulsa la que quiera y va al formulario de reseña de Google con la puntuación ya marcada. Le queda escribir dos líneas si le apetece.

    • No hay registro, ni formulario largo, ni pantalla intermedia con publicidad.
    • Del cliente no se guarda ni la IP ni ningún identificador suyo.
    • En tu panel ves los escaneos, los clics a Google y a qué horas pasan.

Las dos caras

Lo que ve tu cliente y lo que ves tú

Tu cliente

  • Una página con tu nombre y tu logo, sin nuestra marca dando la nota.
  • Cinco estrellas grandes y un botón que ocupa media pantalla.
  • Un salto directo a Google. Ni cuentas, ni cookies, ni descargas.
  • Si lo prefiere, cierra la página y no pasa absolutamente nada.

Tú, en tu panel

  • Cuántas veces se ha acercado alguien al cartel y cuántas ha pulsado el botón.
  • El reparto de estrellas y las horas del día en las que más se usa.
  • El equipo ordenado por escaneos, si repartes tarjetas con nombre.
  • Un cartel que lleva días a cero suele ser un cartel mal colocado.
  • Cambiar la ficha de Google, el titular o el logo cuando quieras.

El equipo

Una tarjeta por persona y un ranking que se ve solo

Un cartel en la barra vale para todo el local. Si además le das una tarjeta a cada persona del equipo, cada escaneo queda atribuido a quien la lleva y el panel ordena por escaneos y por clics a Google.

Das de alta a tu gente

Nombre y puesto, desde la pantalla «Equipo» de tu panel. No se crea ninguna cuenta ni hace falta el correo de nadie.

Asignas cada tarjeta

En «Mis carteles» eliges de quién es cada una. La de la barra puede quedarse sin nombre y sigue contando para el negocio.

El panel las ordena

Escaneos, clics a Google y nota media de cada persona, en ventanas de 7, 30 o 90 días.

Por qué esto cambia algo

Pedir la reseña de viva voz se le olvida a cualquiera en cuanto entra gente. Cuando el escaneo lleva nombre, quien atiende sabe que se le nota si se acuerda de decirlo al cobrar, y eso basta para que se diga mucho más a menudo.

Al cliente también le cambia el gesto. En su móvil lee «Te ha atendido Marta» justo encima de las estrellas, así que está valorando a la persona que le ha servido y que sigue ahí delante.

Del cliente se sigue sin guardar nada: ni la IP, ni el móvil que usa, ni quién es. Lo único que se apunta es que ese cartel se ha usado.

Cuando alguien entra o se va

  • Entra alguien nuevo: lo das de alta y le pasas una tarjeta libre. Empieza a contar desde el primer escaneo.
  • Se va alguien: desactivas su ficha o la borras. Sus tarjetas siguen funcionando, ahora sin nombre.
  • Los escaneos que ya se contaron se quedan en el histórico del negocio, aunque la persona ya no esté.
  • Si pasas una tarjeta de una persona a otra, lo de antes sigue siendo de quien la llevaba entonces.

Una tarjeta no da acceso a nada: no es una cuenta, es un nombre al que se le atribuyen escaneos. Al panel entras tú.

Sin humo

Lo que un cartel no puede hacer

El cartel quita el momento incómodo de pedir la reseña y los cuarenta segundos de buscar el negocio en Google. Eso es mucho. Pero no escribe la reseña por nadie ni convence a quien se ha ido descontento.

  • No compramos reseñas ni las escribimos. Eso es fraude y Google las borra.

  • No garantizamos un número de reseñas al mes. Depende de tu tráfico y de tu servicio.

  • No escondemos a los clientes descontentos. Filtrar quién puede opinar en Google va contra sus políticas.

  • Lo que sí hace: ponérselo tan fácil al cliente contento que no tenga excusa.

¿Lo pruebas?

Empieza con un cartel en la barra. Si en dos semanas no ha cambiado nada, lo sabrás mirando tu panel, no fiándote de nosotros.